Cuatro meses después de haber anunciado el Primer Concurso de Comisura, y después de haber revisado exhaustivamente cada una de las propuestas con el cariño y dedicación que toda participación merece —y de tal nivel, por cierto, y tantas, tantas propuestas diferentes que podrían haber encajado perfectamente— ya tenemos ganadora.
El pasado jueves 20 de febrero, nos reunimos con Azahara Alonso y Mónica para fallar el I Premio Comisura al libro híbrido, sumando así un total de tres votos. Tras una estimulante conversación con el jurado, decidimos que la obra premiada fuera Rasca y gana: el libro de los secretos, de la autora Violeta Niebla, al considerar entre sus valores la originalidad de la propuesta, el sorprendente concepto que innova sobre el libro como objeto material y el potencial artístico y literario de la obra.
Rasca y gana: el libro de los secretos se ajusta a la perfección a la categoría de libro híbrido por su naturaleza multidimensional, ya que combina lo literario, lo lúdico y lo performativo. Está pensada para ser una experiencia interactiva en la que cada página oculta uno o varios secretos bajo una capa que debe ser raspada para ser revelada.
Compuesto por poemas, entrevistas, reflexiones y secretos, Rasca y gana es también un libro colectivo, un archivo inconcluso de secretos que aspira a convertirse en la biblioteca de secretos más grande del país, «Porque está la España que no tiene secretos, la España que los genera, la España que los cuenta y la España que los guarda».
Violeta Niebla lleva una década recopilando secretos a través de talleres, performances, interacciones cotidianas y su página web, formando un archivo vivo de más de 1.000 confesiones. Un proyecto que se ha ido transformando con el tiempo y que ya ha sido expuesto en algunas ocasiones; solo que en formato expositivo, en lugar de rascar, la primera impresión que se llevan las personas es que la sala está vacía y la pared pelada. Surge entonces la necesidad de acercarse, de buscar el ángulo adecuado, de relacionarse también de otra forma con el espacio expositivo. Y esto también nos interesa mucho: los libros que desbordan el papel y los diferentes lenguajes artísticos, que se manifiestan de diferentes formas según el soporte.
Asimismo, el jurado decidió otorgar la consideración de finalista a Valeria Canelas por su obra Deslumbrares. Esta novela se centra en una persona que trabaja para una empresa que elabora y gestiona un archivo de vídeos de animales, captados a través de múltiples trampas instaladas por todo el planeta. Estructurada a partir de tres modalidades de escritura diferentes y de imágenes que las lectoras proyectan en su mente, nos traslada a una especie de diario deslumbrado, en el que la narradora da rienda suelta a su interpretación poética para escribir. Una obra compuesta por flashazos de belleza y de reflexión sobre la animalidad, la extinción, la escritura y el lenguaje.
«El cazador antes de matar también observa a través de un objetivo. Tiene la mirada de un dios triste, embriagado de sí ante un mundo del que se piensa dueño. La mirada funciona como sustituto de la posesión, porque sabe que sin un arma no puede penetrar en lo profundo de ese mundo que en realidad no comprende», Valeria Canelas
