Buscamos fotografías vernaculares o de archivo para incluirlas en un libro en el que estamos trabajando. Retrato involuntario de Marina Azahua.
Estamos trabajando en la edición de un libro de Marina Azahua sobre las diferentes formas de violencia que puede ejercer o perpetuar la fotografía. El libro se divide en seis ensayos diversos sobre el uso de la fotografía fuera de sus condiciones habituales, ofreciendo una reflexión sobre el sujeto fotografiado involuntariamente, sobre la cámara como un artefacto capturador o sobre la mirada (o el deseo de mirada).
Para ampliar la reflexión y la representación, necesitamos tu colaboración. Junto con la autora, hemos decidido recolectar imágenes del archivo de otras personas, con el objetivo de profundizar en la idea de la fotografía como un acto social (la dinámica entre el sujeto, el artefacto y el fotógrafo/a) y una construcción colectiva de la memoria visual.
Buscamos cinco tipos de fotografías, a color o en blanco y negro, y de cualquier fecha, que encajen en estas descripciones:
– Fotos donde aparezcan cámaras o donde se vea a la persona haciendo la foto
– Fotos donde aparezcan personas retratadas tapándose
– Fotos donde aparezca la sombra de la persona que fotografía
– Fotos donde las personas hayan sido recortadas
– El reverso de las fotos. Marcas, notas…
Una vez se publique el libro, se incluiría en créditos el nombre de la persona que cedió la fotografía así como el origen de ésta (dónde fue encontrada, país de origen, dimensiones, etc…)
Podéis enviar las fotografías a edita@edicionescomisura.com
Marina Azahua (Ciudad de México, 1983) es escritora, editora, traductora y antropóloga. Cuida textos propios y ajenos. Su trabajo reflexiona en torno a los gestos archivísticos, las políticas de la representación, los efectos de la violencia y las diversas formas de resistencia colectiva que surgen ante sus efectos. En 2024 publicó Archivo agonía en la editorial Sexto Piso, una novela epistolar a la que ningún género le es ajeno, donde se configura un recinto que retrata el palimpsesto de la memoria; la agonía amorosa y el fulgor de la muerte; el fardo de la soledad y la inclemencia del tiempo; la sintaxis en la imagen y la forma en la prosa.
Fotografía: Elisa Irarrázaval.

